Entradas de ‘Rufus Wainwright’

Rufus Wainwright, depresión feliz

Rufus Wainwright actuó ayer en un abarrotado Palacio Euskalduna de Bilbao, unos años después de que lo hiciera en el Kursaal donostiarra. Se le esperaba con ganas ya que en aquella ocasión ofreció un largo y fabuloso concierto. Pero esta gira está marcada por la muerte de la madre de Rufus a primeros de año. Así, Wainwright utiliza su actual gira como parte de un proceso que él mismo señala como duro.

Antes de comenzar su show, se avisó que éste estaría dividido en dos partes; una primera donde interpretaría íntegramente su último disco y una segunda donde se escucharían éxitos del ya consagrado artista. Como curiosidad se rogaría que durante la primera parte no se aplaudiría ni se sacarían fotografías con flash. El público respetaría los deseos del cantante de forma escrupulosa.

Vestido de riguroso luto y larga cola, apareció Rufus para, sentado en un piano clásico de cola y en una ambientación lúgubre, ofrecer de forma íntegra su nuevo disco All Days Are Nights, donde un desconocido Wainwright homenajea a su madre a modo de despedida. Se trata de un disco complicado, donde el artista se desprende de cualquier orquestación y ampulosidad musical presente en anteriores grabaciones y desnudarse al piano. Toda una liturgia que buena parte del público no llegó a comprender. Tras desaparecer del escenario como había aparecido, un dividido público aplaudió tímidamente, rió y mandó callar, cosas que pasan cuando la sorpresa es máxima.

Tras un descanso de media hora, un público con ganas de ánimos volvió a sus asientos para volver a ver aparecer a un Rufus más animado y saludando al presente. Desgraciadamente, el concierto seguía los mismos parámetros que la primera parte. Un solitario Wainwright ante su piano y una sencilla puesta en escena. Parca, diría yo. Eso sí, Rufus sigue tan locuaz como siempre. Agradeció al público su buena actitud durante la primera parte del show, que le encantó Bilbao y, entre canción y canción, explicó su estado de ánimo. “Estoy deprimido… tengo una depresión… aunque se trata de una depresión feliz… porque vosotros, mis fans, me habéis apoyado en unos difíciles momentos… os lo agradezco en nombre de  mi hermana Martha y mío propio… gracias.”. El público hasta se emocionó.

Rufus Wainwright es un excelente compositor, toca el piano de forma formidable y su voz es de las mejores. Además interpretó todos sus éxitos y llenó suficientemente el escenario. Pero algo faltó. Después de verle años atrás, cuando presentaba un luminoso Release The Stars a una hora de allí, uno echaba en falta esa orquesta, esos músicos que llenan sus composiciones llenas de arreglos, incluso demasiados, pero que tanto gustan. Al final, de nuevo un público dividido despidió a un agradecido Rufus. Que la depresión se convierta muy pronto en felicidad.

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05 2010

Rufus Wainwright vuelve con All Days are Nights: Songs for Lulu

Lo pudimos disfrutar en el Kursaal donostiarra hace unos años en un largo y magnífico show donde presentaba su disco Release The Stars. Demostró unas tablas sobre el escenario que pocas veces suele verse. Ahora vuelve a Euskadi a presentar su nuevo disco All Days Are Nights: Songs For Lulu. Lo hará el próximo 5 de mayo en el Palacio Euskalduna de Bilbao. Las entradas se pondrán a la venta el 3 de marzo en la red Ticketmaster.

Hijo de los cantantes de folk Loudon Wainwright III y Kate McGarrigle, Rufus Wainwright nació en Nueva York, pero cuando a los 3 años sus padres se separaron, se fue a vivir con su madre a Montreal (Canadá). Empezó a tocar el piano con 6 años y a los 13 ya hacía giras con su madre, su tía y su hermana Martha. Admirador de Edith Piaf, Al Johnson o Judy Garland, su música tiene unas marcadas influencias líricas que van desde la ópera hasta la chanson francesa pasando por el musical.

Su álbum debut en solitario se publica en 1998, pero es en 2003 y 2004 cuando, al publicar la serie ‘Want One’ y ‘Want Two’, consigue una popularidad incontestable, el respeto del público y de la crítica y alcanzar un sonido propio inconfundible que marcaría su carrera.

A esos discos les han seguido ‘Release The Stars’ (2007), también en 2007 ‘Rufus Does Judy at Carnegie Hall’ (un directo en el que Rufus
reinterpretó un concierto de Judy Garland fielmente), otro directo de 2009 (‘Milwaukee at Last!!!’) y el próximo mes de abril se publicará ‘All Days Are Nights: Songs for Lulu’, sexto disco de estudio de Wainwright, que contendrá 12 nuevas canciones.

La música de Rufus también ha sido utilizada en infinidad de ocasiones en el cine (‘Brokeback Mountain’, ‘I am Sam’, ‘Moulin
Rouge!’, ‘Shrek’, ‘Zoolander’), la televisión y el teatro (‘Shakespeares Sonette’) y el artista nunca ha ocultado su deseo de dedicarse a crear una ópera. Pero antes de que ocurra eso, el próximo 9 de mayo tendremos la oportunidad de verle en el Palacio Euskalduna de Bilbao a las 21.30.

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02 2010